Consejos de inversión para todos

Sin importar nuestra situación económica todos queremos sacarle el mejor provecho a nuestro dinero y apostar al futuro sabiendo en qué invertir. Claro, los riesgos pueden traernos más de un dolor de cabeza, pero no por eso vamos a quedarnos quietos, para ganar hay que arriesgar. Siempre hay que estar moviéndose, investigando, buscando nuevas alternativas e información valiosa que nos sirva para en qué invertir nuestro dinero.

Cómo conseguir el dinero para invertir Tal vez tuviste una idea maravillosa o quizás simplemente querés más independencia, lo cierto es que es hora de empezar una nueva vida e invertir. La primera pregunta es ¿de dónde saco el dinero? Lo ideal es tener ahorros, pero muchas veces esos ahorros no alcanzan para realizar una inversión importante que traiga los beneficios que buscamos, o preferimos guardarlos para una emergencia. En ese caso, nos podemos apoyar con un microcrédito para encarar una inversión. Así, de a poco, tal vez juntándonos con un socio, podremos empezar a delinear la idea, que es la otra pata fundamental de toda inversión rentable.

Una buena idea La fuerza de nuestras ideas es lo que nos hará exitosos. Cuanto mejor sea la idea para nuestra inversión, más seguros estaremos. No tienen que ser grandes ideas innovadoras, a veces una pequeña idea es la chispa que enciende el motor de todas las inversiones y nos empuja a salir adelante. De nada sirve tener dinero si no sabemos en qué invertir. Y en ese punto es donde queremos hacer hincapié.

Apostar todo a una inversión Ya tenemos el dinero necesario gracias a un crédito y ahora varias ideas dan vuelta por nuestra cabeza y no podemos decidirnos por ninguna. ¿Qué hacemos? ¿Ponemos un negocio? ¿Compramos una cochera? ¿Metemos todo en un plazo fijo? ¿Lo escondemos debajo del colchón? En verdad no importa lo que decidamos hacer si estamos convencidos de que nos irá bien. Cuando una persona decide emprender un negocio y ser su propio jefe, es porque está determinado a llevar una idea al éxito. Dicho esto, hay que tener cuidado para no frustrarnos enseguida. Si decidimos apostar todo nuestro dinero a una inversión, tengamos en cuenta que perderemos todo si nos va mal. Pero si nos va bien, entonces los beneficios serán mayores. Es un poco una apuesta a todo o nada. Si somos prudentes, no deberíamos ir por este camino.

Veamos dos ejemplos muy ilustrativos de inversiones únicas: abrir un negocio y comprar una cochera para alquilarla. La primera opción es la que toman muchos pequeños inversores, que se lanzan a abrir su local de ropa, de gastronomía o de lo que fuese, y al hacerlo apuestan el todo por el todo a una idea. También entran en este grupo quienes adquieren una franquicia, una inversión un poco más segura aunque algo menos independiente. La segunda opción es comprar una cochera para luego alquilarla, que es una inversión relativamente pequeña que no deja grandes ganancias, pero es única y totalmente segura. Una inversión rentable a largo plazo.

Diversificar la inversión Imaginemos por un momento que pedimos un crédito por 5.000 pesos y tenemos ahorrados otros 5.000, por lo tanto tenemos 10.000 pesos para invertir y los usamos todos en invertir en el negocio de un amigo. En el caso de que no le vaya bien a nuestro amigo perderíamos dinero automáticamente: es el riesgo de apostar todo a un objetivo. En cambio, si tomamos esos 10.000 pesos y los repartimos en pequeñas inversiones, es más seguro que a algunas de esas inversiones les vaya bien y compensen a las que les vaya mal.

Los que saben apuestan su dinero a varios objetivos financieros y, además, lo hacen en el tiempo correcto. Es decir, no esperan recibir sus ganancias todas juntas, sino que planifican sus movimientos a largo plazo. Lo importante, si decidimos ir por este camino, es tener varios de los llamados instrumentos financieros, ya sean acciones, depósitos o bonos; y no solamente uno. Volvamos al ejemplo: con esos 10.000 pesos compramos unos 3.000 en un bono que nos pareció interesante, luego tomamos 2.000 para comprar dólares y el resto lo ponemos en un plazo fijo en pesos. Sin duda, los plazos fijos son instrumentos muy útiles a la hora de una inversión segura. Si no queremos dinero rápido, los depósitos dan más dinero, como pasa con casi todos los otros instrumentos financieros.

De esa manera, podemos tener algunas acciones más riesgosas y compensar con la seguridad de un plazo fijo. Lo importante es, como quien dice, no poner todos los huevos en una sola canasta, en especial si no somos grandes inversionistas que se pueden dar el lujo de perder algo de dinero.

En resumen, las inversiones rara vez son cien por ciento seguras, menos para los pequeños inversores, por lo que la apuesta debe ser más contenida y diversificada. Pero como hablamos de un territorio de expectativas y en algún modo, ilusiones, todo se trata de la seguridad y determinación con que encaremos nuestra inversión y llevemos a cabo la idea inicial.

19/05/2016