Ahorro energético: ¿Por qué es importante?

Seguramente ya has escuchado hablar de la importancia del ahorro energético y de que es necesario para frenar el cambio climático y conseguir el desarrollo de sociedades sostenibles.

No obstante, el ahorro de energía contrariamente a lo que mucha gente presupone, no implica renunciar a una buena calidad de vida, sino que se trata de conseguir los mismos resultados, pero con menos recursos energéticos.

Pero, tal vez te preguntes ¿por qué es tan importante esto? ¿en qué favorece exactamente al medio ambiente? Y lo más importante… ¿qué medidas puedes adoptar tú para ayudar en esta cruzada?

En este artículo te contamos qué es el ahorro de energía, su importancia, cómo puedes implementar el ahorro energético en tu hogar y derribaremos algunos mitos sobre el mismo.

Definición de “ahorro energético”

En pocas palabras cuando hablamos de “ahorro energético” (también llamado eficiencia energética o ahorro de energía) nos estamos refiriendo a la "optimización del consumo de energía con la meta de reducir el uso de la misma, pero sin que ello implique disminuir la calidad de vida".

De modo que se logre salvaguardar el medio ambiente y se promueva un desarrollo sostenible a largo plazo.

Importancia sobre el ahorro energético

Los seres humanos necesitamos de recursos como la energía y el agua para nuestra supervivencia y desarrollo, sin embargo el uso desmedido de los recursos naturales no renovables del planeta pone en peligro nuestra propia subsistencia.

Según las investigaciones más recientes relacionadas con el cambio climático, resulta imperativo que se comience a tomar acciones concretas para reducir el uso de energías no renovables y contaminantes.

Así que si te estás preguntando ¿por qué es importante ahorrar energía?...

Podemos resumirlo en que la principal razón es para ayudar al planeta a convertirse en un mundo sustentable, sano y confortable a largo plazo.

Beneficios de la eficiencia energética

Como vimos antes, el ahorrar energía eléctrica y agua no solo significa un beneficio y un ahorro para nuestro bolsillo, ya que se obtienen beneficios concretos en el ahorro en pago de servicios, sino que también estamos ayudando a conseguir un mundo y un medio ambiente más sano y agradable en el cual vivir.

Por ello practicar un consumo responsable es la mejor manera de ayudarnos los unos a los otros.

Entre los beneficios más destacados del ahorro energético se pueden mencionar los siguientes:

  • Reducción del costo de facturas de agua, luz y gas.
  • Mayor competición entre las empresas energéticas debido a una disminución del costo de producción impulsado por la disminución del consumo.
  • Un medio ambiente menos contaminado que redunda en una mejor salud, así como una mejor calidad de vida, de la población.
  • Un desarrollo del planeta más sostenible a largo plazo gracias a la disminución de la explotación de recursos no sustentables.
  • Un descenso de la emisión de gases que generan el efecto invernadero.
  • Una mayor capacidad de los países para garantizar su propio abastecimiento de energías no renovables, debido a la disminución del gasto de recursos energéticos.

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Formas de ahorro energético

Existe mucha información en internet sobre cómo ahorrar agua y electricidad y, de esta manera, generar un mayor ahorro energético en el hogar.

A continuación, te contamos 7 formas en que puedes ayudar a lograr un mundo y un medio ambiente más sano y sustentable, practicando un consumo responsable de la energía, siguiendo unas sencillas medidas:

  • Desconecta los aparatos que no estés utilizando: los aparatos eléctricos, como ordenadores, cepillos eléctricos, calefactores, cargadores, etc. aunque no se estén utilizando siguen consumiendo energía.

  • Mantiene tus electrodomésticos en buen estado: esto hará que funcionen de manera adecuada lo que permitirá consumir menos energía. Por ejemplo, limpiar la nevera o los filtros del aire acondicionado ayudará a disminuir el consumo a la vez que alargará su vida útil.

  • Compra electrodomésticos que tengan una buena calificación energética: como mínimo deberías elegir aquellos que tengan una calificación de A+.

  • Apaga las luces cuando no estés en una habitación: cuando dejes una habitación recuerda apagar todas las luces, al igual que cuando sales de casa. Ten presente que, aunque tengas luces que consuman poco como las luces LED, si las dejas prendidas muchas horas estarás gastando energía sin necesidad.

  • Tapa las ollas y las sartenes cuando cocines: si no lo haces gran parte del calor se escapará y necesitarás mantener las hornillas prendidas más tiempo.

  • Plancha toda tu ropa de una sola vez: la plancha consume mucha más electricidad de lo que la mayoría de las personas creen, debido a que necesita alcanzar altas temperaturas. Planchar toda de una sola vez te ayudará a ahorrar energía. Un truco es planchar aquello que necesite menos temperatura primero, y luego cuando la plancha haya tomado calor planchar el resto.

  • Asegúrate de tener un buen aislamiento: un aislamiento apropiado de puertas y ventanas puede generar un ahorro de hasta un 30%, sobre todo en invierno.

Mitos sobre el ahorro energético

Ahora echaremos luz sobre algunos mitos que existen en relación con el ahorro energético:

  • Una cocina eléctrica gasta menos que una de gas: Falso, de hecho las cocinas eléctricas gastan más.
  • Las luces LED consumen mucha energía: Falso, este tipo de luces son más eficientes, logrando un ahorro de hasta un 80% en comparación con las bombillas incandescentes.
  • Cuando los aparatos eléctricos están en “stand by” no consumen energía: Falso, aún estando apagados estos electrodomésticos siguen consumiendo energía. Lo ideal como vimos antes es desenchufarlos.
  • Apagar la calefacción gastará más energía que tenerla encendida de manera constante a una temperatura media: Falso, ya que a pesar de ser cierto que volver a encenderla supone un pico de gasto de energía, mantenerla todo el día encendida significa un gasto todavía mayor.
  • Mantener los fluorescentes prendidos supone un menor gasto que encenderlos y apagarlos: Falso, realmente esto no implica ni un menor ni un mayor gasto, pero sí es cierto que prenderlos y apagarlos de manera repetida puede reducir su duración y vida útil.

El ahorro energético: un compromiso de todos

Aunque te parezca que una sola persona no puede hacer mucho, si cada uno aplica los pequeños ajustes en los hábitos de consumo que te comentamos antes, entre todos estaremos aportando un “granito de arena” para lograr un mundo y un medio ambiente más sano y agradable.

Y aunque aún no es posible frenar del todo el consumo de energías no renovables, si es posible adoptar un consumo eficiente, con el cual podemos reducir el impacto que la explotación de recursos naturales no renovables tiene en nuestro planeta. Simplemente cada uno debe adoptar hábitos y medidas de ahorro energético en el hogar que no tendrán ningún impacto negativo en la calidad de vida sino todo lo contrario.

¿Tú que haces para ahorrar energía? ¿Aplicas algunas de las recomendaciones antes citadas?

30/10/2019