Aumento de sueldo: ¿Cómo negociarlo?

Cuando el momento llega, porque estás convencido de tu esfuerzo, dedicación y compromiso, es justo aspirar a un aumento de sueldo en busca de mejores condiciones de vida. Son situaciones normales que se deben afrontar, aunque es necesario tener en cuenta algunas variables para evitar negociaciones precipitadas.

Nunca, pero nunca improvises cuando tratés este asunto con tu jefe directo. Es de suma importancia prepararte con los mejores argumentos para negociar un sueldo más alto. Aún cuando estés bien respaldado, lo importante es medir bien qué vas a decir y qué no debés decir cuando llegue el momento.

Recomendaciones para negociar tu sueldo

No es conveniente salir a vendernos como lo mejor que hay en el trabajo, ni mucho menos tener el propósito de generar lástima cuando ya no quede otro remedio. Un consejo muy valioso en situaciones como es la de requerir un aumento de sueldo, es ofrecer resultados concretos del esfuerzo realizado y del verdadero aporte logrado para el beneficio de la empresa.

No se estila tampoco amenazar con dejar el trabajo si no se cumplen las peticiones y menos inventar que otra empresa anda detrás tuyo cuando no es cierto. Ser claro, directo y sobre todo honesto hablará tanto como los logros tangibles de tu trabajo.

Recordá un axioma poderoso para pedir un aumento de sueldo. No es el tiempo que le dediqués al trabajo, sino los resultados que producís. Si es preciso pedí que te realicen una evaluación de desempeño que podrá detectar realmente el enfoque que deberías dedicar a tu área y si lo que estás haciendo puede ayudarte a agregarle más valor a tu trabajo.

Hay algo que puede parecer muy duro, pero resulta que es la cruda verdad. No es cuánto dinero necesitás en lo que deberías centrarte durante las negociaciones sobre un aumento de sueldo, sino más bien cuánto es lo máximo que ese puesto pueda pagar. Si tanto vos como la empresa le pueden dar respuesta a ese interrogante, de seguro habrá una reconsideración a tu favor lo cual generaría una revalorización de tus funciones.

Lo que mejor habla de vos y de tu trabajo es la responsabilidad y el compromiso. Si la empresa donde trabajás aprecia el valor de tu esfuerzo y saben que sos un empleado con un conocimiento y habilidades difíciles de reemplazar, habrá mayor disposición a escuchar e intentar cumplir con tus justos y argumentados requerimientos.

Por supuesto, todo tiene su tiempo, aunque también tenés que considerar que la paciencia también se agota. Si no hay reciprocidad, habrá que dar un paso al costado y buscar trabajo donde realmente creas que podés desarrollarte como profesional.

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03/07/2018