Cambio en hábitos de consumo de los jóvenes por la crisis del Coronavirus

La crisis del COVID-19 ha modificado los hábitos de los argentinos, al igual que ha sucedido con las habitantes de la mayoría de los países del mundo. Ha sido un evento inesperado e inédito que nos ha forzado a adaptarnos rápidamente.

De hecho, Argentina ocupa el top 3 de los países donde la población está más preocupada por el coronavirus, solo después de China y Brasil. Se estima que más del 50% de los argentinos están fuertemente preocupados, especialmente aquellos mayores de 55 años.

Como es lógico todo esto ha repercutido en los hábitos de consumo, los cuales han cambiado significativamente, sobre todo entre los más jóvenes; que han aprovechado su facilidad hacia las nuevas tecnologías para usarlas en su favor.

Cambio de hábitos de consumo: Qué se compra y cómo se compra

Si nos centramos en los cambios en los hábitos de consumo de los jóvenes debemos tener en cuenta dos principales aspectos: la digitalización y el uso de redes sociales. Veamos cada una de estos aspectos por separado.

Cambio hacia la digitalización

Esta tendencia ya se venía viendo antes de la pandemia, pero en los últimos meses se ha acelerado enormemente. A la hora de consumir, los más jóvenes prefieren por lejos aprovechar los canales digitales, entre otros motivos porque pueden conseguir mejores precios, es más cómodo y ahorran tiempo.

Sin embargo, hay un detalle a tener en cuenta: muchos de estos jóvenes practican el “showrooming”, que se trata de ir a las tiendas físicas, ver los productos, probarlos si es posible, y luego realizar la compra por internet, con la intención de aprovechar las promociones y descuentos, pero pudiendo haber visto de primera mano el producto.

Por otro lado, otro rubro que ha visto incrementada su demanda en relación con este segmento de consumidores es el de comidas, donde la opción de delivery se ha visto reforzada como consecuencia de que los jóvenes prefieren no salir al exterior para evitar el riesgo de contagio, y también por un tema de comodidad.

Cabe remarcar una vez más, que en ambos casos el incentivo de ahorro está latente, y es lo que principalmente facilita y motiva el uso de estas nuevas conductas o hábitos de consumo.

Cambio en hábitos de consumo de los jóvenes - Foto de Startup Stock Photos en Pexels

El uso de las redes sociales

Hoy en día, más que nunca y especialmente como resultado del aislamiento social preventivo, las redes sociales se han vuelto un recurso imprescindible para mantenerse comunicados con amigos y familiares. Sin ir más lejos, se estima que en los últimos meses el uso de Facebook aumentó en Argentina un 52% y el de Instagram un 51%.

Pero además una gran cantidad de jóvenes han empezado a reconocer las redes sociales como un canal de consumo, buscando opiniones de los productos y servicios que les interesan, y utilizándolas para consultar dudas y resolver problemas relacionados con compras que han realizado.

De hecho, las empresas también están modificando sus estrategias de mercadotecnia adaptándolas a las redes sociales, aprovechándolas como una “forma de hacer negocios” y captar clientes, usándolas como una herramienta de comunicación y de “relación emocional” con los jóvenes.

En los últimos meses de la cuarentena se ha podido apreciar que el impacto en los más jóvenes de las campañas publicitarias realizadas en las redes sociales por las empresas ha sido, en algunos casos, mayor incluso que los conseguidos con los medios tradicionales.

Esto se debe fundamentalmente a que más del 50% de los jóvenes se ven muy influenciados por lo que hacen sus contactos e influencers en las redes sociales y tienden a imitar sus acciones.

Con todo esto, está claro que cada vez más las empresas comienzan a considerar las redes sociales como un canal de promoción y venta, y no solo ahora en tiempo de pandemia, sino que lo ven como una estrategia necesaria a mediano y largo plazo.

El modelo de negocio y la forma de contactar con el segmento de jóvenes compradores ha cambiado, representan un consumidor más racional, medido y escéptico, y con una gran capacidad para pedir opiniones a otras personas sobre el producto o servicio que les interesa.

Cambio en hábitos de consumo de los jóvenes - Foto de bongkarn thanyakij en Pexels

Consecuencias en las finanzas personales

Otra de las consecuencias de la pandemia, que a su vez es uno de los principales motivos de los cambios de hábitos de consumo en los jóvenes, es que muchas empresas y comercios se han visto muy afectados financiera y económicamente, lo cual ha impactado en la situación laboral de una gran cantidad de jóvenes. Por ello muchos buscan ideas de negocio para jóvenes para reforzar sus economías.

Como resultado, éstos han empezado a medir y controlar sus gastos más que antes, adaptándose a este estado de emergencia excepcional. Pero considerando, la mayoría de ellos, mantener estos nuevos hábitos de ahorro y consumo incluso después de que haya pasado la crisis del COVID-19.

Y esto es más profundo de lo que puede parecer a simple vista, ya que un cambio y mejora en los hábitos de ahorro y consumo de los jóvenes, con un aumento de sus capacidades y conductas financieras, no solo afectará de manera positiva su actual situación financiera, sino que incluso tendrá un impacto en toda la sociedad en los años venideros.

Conclusión: Los consumidores jóvenes esperan marcas responsables, comprometidas y presentes

Los jóvenes están demandando que las marcas y empresas se pongan de su lado, se comprometan con ellos y con la comunidad en general. Si este segmento detecta que alguna se está aprovechando de esta situación de crisis el daño será permanente y adoptarán una actitud muy negativa hacia ella, no dudando en contar su experiencia. Lo cual podría llegar en algunos casos a herir de muerte a negocios y empresas pequeñas o medianas.

Por otro lado, demandan accesibilidad: que no aumenten los precios y que ofrezcan promociones y descuentos como muestra de “aprecio” por haber sido elegidas.

De manera que hoy en día las marcas deben tener una actitud proactiva y pragmática, comunicando con eficiencia cómo pueden ayudarles a estos jóvenes en su día a día y cómo pueden solucionar los problemas que les aquejan.

Que sean realistas, confiables y positivas son algunos de los valores que más tiene en cuenta este segmento de consumidores.

Estos jóvenes consumidores evalúan activamente los pros y los contras, buscan opiniones de otros consumidores y comparan precios y características antes de comprar. Por ello que las empresas, negocios y marcas que no puedan adaptarse a este cambio en los hábitos de consumo de los jóvenes estarán destinadas a desaparecer.

Si querés saber más sobre este tema podés leer nuestros artículos sobre cuánto gastábamos antes y cuánto ahora y los efectos del coronavirus en la cesta de la compra.

15/10/2020