Carta de crédito: Qué es, requisitos y función

El comercio internacional tiene la característica de poner a disposición de las partes interesadas distintos tipos de métodos de pago, uno de ellos es la carta de crédito.

En los siguientes párrafos te contamos a detalle cuál es el significado de carta de crédito, cuáles son los tipos que existen, sus características y requisitos, así como la función que cumple y las partes que intervienen.

¿Qué es una carta de crédito?

Una carta de crédito (también llamada “Crédito documentario” o “Crédito comercial”) es uno de los métodos de pago más fiables dentro del comercio internacional.

Para dar una definición de carta de crédito podemos decir que básicamente es un documento por medio del cual un banco emite una orden de pago a cargo de un cliente, donde el beneficiario es un tercero al que se le deben pagar bienes o mercancías, siempre y cuando se cumplan con ciertos requisitos.

De modo que es una herramienta de pago (y en ciertos casos también de financiamiento) para realizar compras nacionales e internacionales. Es decir, es una orden de pago que está a nombre de un comprador, para que sea la entidad bancaria quien pague los bienes o mercancías que éste está adquiriendo de un vendedor, el cual es el beneficiario de dicha carta de crédito.

De esta forma, el beneficiario asegura su pago, reduciendo los riesgos del cobro, y el cliente o comprador usa al banco como intermediario.

Normalmente se rigen de acuerdo con normas internacionales.

Funciones de la carta de crédito

La principal función de las cartas de crédito es garantizar el comercio (compraventa) a distancia, el cual puede ser dentro de un mismo país o en distintos países. De manera que para aclarar el concepto de carta de crédito se debe partir del supuesto primario de que existe un contrato de compraventa.

Sin embargo, si bien esa es la relación más usual, no siempre es una compraventa, ya que puede generarse para garantizar otras actividades como garantías de licitaciones, por ejemplo, para un proyecto de construcción que abre un gobierno y emite una carta de crédito como garantía para el cumplimiento de un determinado valor.

Habiendo incluso otros usos como garantizar las obligaciones de proveedores de grandes proyectos, o respaldar la emisión de papeles comerciales.

De modo que, si bien los usos de las cartas de crédito son en primera instancia los de garantizar una transacción de compraventa, pueden ser aplicadas también con otros fines, pero con el mismo objetivo de garantizar obligaciones.

Carta de crédito - Imagen de Steve Buissinne en Pixabay

Requisitos y proceso de la carta de crédito

No es posible generar de forma automática una carta de crédito, así mismo no pueden generarse con solo una solicitud por parte del comprador.

Para poder crearla es necesario que el cliente (comprador) brinde diversos datos y documentos al banco, de modo que el proceso pueda ser completado.

Entre los requisitos que se solicitan se hallan los siguientes:

  • Se debe identificar el medio de transporte elegido (terrestre, marítimo, o bien una combinación de varios);
  • Identificar la compañía transportadora elegida;
  • Se debe definir el puerto de origen y de destino de la carga;
  • Dar el detalle de la mercancía que conformará la carga;
  • La cantidad de mercancía que será despachada;
  • Definir la fecha de despacho del envío;
  • Dar la información requerida sobre el consignatario de la mercancía;
  • Etc.

Una vez que el comprador ha fijado todos los requisitos, se los debe informar al vendedor para que dé su aprobación. Incluso puede suceder que el vendedor le pida al comprador algún cambio, a lo que éste deberá dar su respuesta.

Una vez convenidos todos los puntos, el banco que apoya al cliente (comprador) procederá a generar el crédito documentario en cuestión y lo enviará al banco que haya sido estipulado por el vendedor.

Luego el vendedor deberá enviar la mercancía y brindar todos los documentos de respaldo al banco en su propio país.

Finalmente, el vendedor podrá cobrar el monto que se haya acordado en la carta de crédito.

De modo que el banco del vendedor será el encargado de liberar el pago. Para que luego el banco del cliente reembolse al banco del vendedor.

Partes intervinientes en un crédito comercial

En el proceso de generación, emisión y cobro de una carta de crédito intervienen básicamente los siguientes actores: comprador u ordenante, banco emisor y vendedor o beneficiario.

  • Ordenante (comprador): es quien requiere o pide la generación del crédito comercial. Le pide al banco abrirlo a favor del vendedor.
  • Beneficiario (vendedor): a favor de este se genera el crédito documentario. Dispone del derecho de solicitar el pago una vez haya cumplido con las condiciones y términos establecidos en el crédito documentario.
  • Los bancos: pueden existir multiplicidad de bancos intervinientes (banco emisor, banco confirmador, banco corresponsal notificador, banco pagador o reembolsador, banco negociador y banco aceptante). Aunque de todos ellos el banco emisor (quien emite la carta de crédito) y el banco pagador (quien paga al beneficiario) son los más importantes.

Carta de crédito - Imagen de Edar en Pixabay

Clasificación de los créditos comerciales

Existen diferentes clasificaciones, a saber:

Según el grado o nivel de compromiso tomado por el banco avisador

  • Confirmados: cuando un tercer banco, ajeno al banco emisor, confirma de manera voluntaria el crédito, comprometiéndose ante el beneficiario a liquidarle de la forma prevista.
  • No confirmados: en este caso el banco intermediario tiene obligaciones concretas como autenticar la veracidad del crédito, avisar el beneficiario, recibir los documentos que hayan sido presentados por el vendedor y emitirlos al banco emisor, y pagar al beneficiario una vez haya recibido el reembolso del banco emisor.

Según el grado o nivel de compromiso del banco emisor

  • Revocables: es cuando los créditos pueden ser cancelados o modificados una vez establecidos, por cualquier parte interviniente, sin previa notificación al beneficiario y en cualquier momento.
  • Irrevocables: por naturaleza una vez han sido emitidos y se ha notificado al beneficiario no pueden ser modificados ni cancelados, salvo expresa autorización de todas las partes. Por normativa cualquier carta de crédito es irrevocable, excepto que se indique lo contrario.

Según el plazo de pago

  • A plazo (pago diferido): es cuando hay una prórroga del pago (es decir, una financiación) y debe estar recogida en la propia carta de crédito.
  • A la vista: es cuando no hay ninguna prórroga o aplazamiento del pago, es decir al presentar la documentación dentro del plazo vigente del crédito se hace el cobro.

Otras clasificaciones de las cartas de créditos son:

  • Según el plazo de pago (anticipado): Con cláusula roja (Red ink clause) o Con cláusula verde (Green ink clause).
  • Según el sitio o lugar donde se realice el cobro: Créditos pagaderos en las cajas del banco intermediario o Créditos pagaderos en las cajas del banco emisor.
  • Según uso especializado: Créditos transferibles, Créditos rotativos (Créditos revolving) o Créditos respaldados (Créditos back-to-back).

Hemos visto la definición y características de una carta de crédito, y como has podido apreciar las cartas de crédito en cualquiera de sus distintas modalidades son un recurso realmente muy útil y habitual en el comercio internacional. Ya que ayudan a que haya confianza particularmente en situaciones donde las barreras culturales y/o idiomáticas pueden incidir negativamente.

Para resumir, una carta de crédito es un medio o forma de pago (y/o de financiamiento) por el cual un cliente (comprador) le pide al banco una orden que le asegure al vendedor que recibirá su dinero y se disponga a entregarle la mercadería correspondiente.

Si querés profundizar en estos temas podés leer nuestros artículos sobre línea de crédito, débito y crédito y cómo funcionan los pagarés.

10/11/2020