Cómo desarrollar la inteligencia emocional

La percepción de inteligencia siempre se ha vinculado a la capacidad que tiene un ser de escoger la mejor opción para obtener una solución; según estudios psico-sociales de la humanidad, existe la posibilidad de distinguir diversos tipos de inteligencia en cada persona, entre los que encontramos la inteligencia emocional.

Al hablar de “emocional”, inmediatamente pensamos en lo relativo a “emoción”, conceptualizado como la sensibilidad física y psicológica a los cambios registrados en nuestro entorno.

Y, aunque para muchas personas sea complicado relacionar las emociones con el ámbito profesional y laboral, realmente la relación es muy estrecha. ¿Te imaginas cómo sería trabajar por el resto de tu vida en una profesión que siempre has odiado? Ahí es donde la inteligencia emocional comienza a actuar. Hablemos un poco más de esto.

Daniel Goleman: Maestro de la Inteligencia Emocional

Daniel Goleman es un psicólogo estadounidense con doctorado en Harvard que, luego de pasar varios años como investigador, dio un giro a su carrera profesional para incorporarse primeramente a la revista Psycology Today, y luego a la sección psicológica del diario The New York Times.

En 1996, durante su época como periodista, publicó su libro “Inteligencia emocional” donde popularizó la definición de inteligencia emocional como la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, lo que hace a las personas “inteligentes para el manejo de los sentimientos”.

El gran impacto que causó su primer libro lo llevó a escribir otras obras destacadas como: La salud emocional: Conversaciones con el Dalai Lama sobre la salud, las emociones y la mente (1997), La práctica de la inteligencia emocional (1999), Inteligencia Social (2006), entre otras.

La inteligencia emocional es una pieza clave del rompecabezas que nos ayuda a comprender la forma de respaldar, en un modo inteligente y adaptativo, nuestras emociones y nuestra interpretación del estado emocional de los demás.

De esta forma, podemos entender que la inteligencia emocional cumple un papel protagónico, tanto en nuestra forma de actuar y socializar como en nuestras estrategias de adaptación al medio que nos rodea.

Entonces… ¿Qué es la Inteligencia Emocional?

Al haber leído acerca de qué es la inteligencia emocional, podemos definirla básicamente como el conjunto de habilidades que implica entender, controlar y modificar las emociones y sentimientos para lograr resultados positivos en nuestras relaciones sociales.

5 capacidades básicas de la Inteligencia Emocional

Ahora bien, ¿Quieres llegar a ser una persona emocionalmente inteligente? Entonces debes tomar en cuenta y trabajar las siguientes 5 capacidades básicas, definidas por Goleman como la diferencia entre la inteligencia racional y la inteligencia emocional.

1. Autoconciencia Emocional

Se refiere a descubrir nuestros propios sentimientos y emociones y entender cómo éstos nos afectan.

Este aspecto nos ayuda a no tomar decisiones cuando estamos en un estado psicológico poco equilibrado.

Es importante reconocer cómo nuestro estado de ánimo afecta nuestro comportamiento, cuáles son nuestros puntos débiles y nuestras capacidades.

Si nos encontramos demasiado alegres o muy tristes y melancólicos, en estos momentos nuestra mente es poco racional, por tanto, las decisiones que tomemos estarán mediadas por esta circunstancia.

En estos casos, aplicar la inteligencia emocional sería esperar unas horas o días para equilibrar nuestro estado emocional y hacer más sencillo valorar la situación objetivamente para tomar mejores decisiones.

2. Autorregulación Emocional

Estrechamente relacionada con el punto anterior, la autorregulación emocional permite el dominio de nuestras emociones a través de la reflexión.

Este aspecto consiste en detectar las dinámicas emocionales para saber cuáles son momentáneas y cuáles duraderas, para ser conscientes de qué aspectos de una emoción podemos aprovechar y saber cómo relacionarlos con nuestro entorno para desechar los aspectos que nos pueden dañar.

La capacidad de autocontrol está estrechamente relacionada a la habilidad de utilizar el lenguaje en momentos de altas emociones, por consiguiente, podríamos decir que la inteligencia emocional comparte mucha similitud con la inteligencia verbal.

No es lo mismo decir “eso no sonó muy bien” a decir “todo el tiempo te expresas de mala manera”.

3. Automotivación

Mantener siempre cierto grado de optimismo y motivación nos ayuda a enfocar las emociones hacia nuestros objetivos y metas en lugar de enfocarnos en los obstáculos.

La inteligencia emocional incluye la habilidad de no darnos por vencidos en el camino hacia nuestras metas por la tristeza o cualquier otro sentimiento.

4. Empatía

La empatía o reconocimiento de las emociones en los demás nos ayuda a establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas que nos rodean.

Las personas empáticas generalmente tienen mayores habilidades relacionadas a la inteligencia emocional, pues saben reconocer las emociones y sentimientos de los demás, logrando identificarse con las personas que los rodean. Un punto muy importante a tener en cuenta como consejo para una entrevista de trabajo.

5. Relaciones Interpersonales

Gracias a la inteligencia emocional, podemos entender que una buena relación con los demás es una gran fuente de felicidad y estabilidad personal, lo que nos ayuda a estar más enfocados, y por consiguiente nos trae muchos beneficios en nuestra vida personal y profesional.

La importancia de la inteligencia emocional en la vida de los trabajadores

Debemos saber que, contrario a lo que se ha venido pensando desde tiempos inmemorables, las emociones no son objetos que podamos dejar en casa antes de irnos a nuestro lugar de trabajo, es por esto que, por muy sólido que sea nuestro carácter, como seres humanos estamos anclados a sentir emociones al trabajar.

La creatividad, toma de decisiones, rendimiento y motivación laboral, se encuentran afectados directamente por las emociones y el estado de ánimo, por esta razón es recomendable que los directivos de las empresas presten más atención a desarrollar la inteligencia emocional de sus empleados.

Al tener una mayor inteligencia emocional se puede controlar el estrés laboral por cargas emocionales y la productividad aumenta.

Comprender la inteligencia emocional en realidad es muy fácil, y aprender a aplicarla de la mejor manera trae muchos beneficios a nuestra vida, tanto personal como profesional. Las emociones descontroladas no son buenas para nadie en ningún ámbito de la vida, extraordinariamente lo pudimos entender gracias a Daniel Goleman.

11/11/2019