5 consejos para ser un estudiante con independencia

La vida de los estudiantes, dicen los adultos, es una de las mejores etapas en el proceso de crecimiento de un individuo. En donde te vas haciendo cada vez más grande y debés asumir nuevos retos. Estos planes o metas por alcanzar vienen acompañados, guste o no, de gastos.

Los consumos transcienden lo académico, sobre todo si sos estudiante universitario. No sólo tenés que pagar el cuatrimestre o matricula, sino también comprar libros, cubrir todas las necesidades básicas en tu lugar de residencia, entre otros gastos de la cotidianidad.

Desde el punto de vista económico, esta situación puede convertirse en dos cosas: un gran miedo a la independencia financiera o el gran momento de salir del cascaron y dejar a un lado tu zona de confort. ¿Qué hacer para lograr lo segundo? Es más sencillo de lo que crees, no hace falta que seas un estudiante erudito. Con un poco de organización y búsqueda de oportunidades puedes lograrlo.

1. No avanzar sin un plan

Más arriba se hablaba de “organización” porque ése es el primer paso que todos los estudiantes deben dar si desean administrar adecuadamente su dinero. El magnate fallecido John Rockefeller hablaba de que una de las claves para la administración de sus corporaciones era conocer cuáles eran los “ingresos” y los “egresos” de las mismas.

Los estudiantes pueden hacer lo mismo aunque no sean banqueros como este señor o tengan una gran empresa. Entendiendo que ingresos es el dinero que obtenés y la erogación o salida de recursos financieros son los egresos. Lo fundamental es saber es cuánto se gasta al mes, no sólo dentro de la universidad, sino fuera de ella.

Comenzá haciendo una lista de todas las cosas indispensables en la que no puedes dejar de prodigar dinero, por ejemplo: comida, pago de universidad (en el caso de que no estudiés en una institución pública), servicios básicos: luz, agua, gas, etc.

Luego has otra lista de egresos de bienes y servicios que no son tan prioritarios, como ropa, calzado, salida con los amigos, pago de renta de tu smartphone, servicio de TV, Internet, entre otros. Una vez completado tu plan financiero estudiantil puedes disminuir algunos gastos de la segunda lista.

2. Buscá ofertas u oportunidades

Si sos de los que ya no quiere vivir con sus padres, bien sea porque querés independencia total o porque tu casa materna queda retirada de tu zona de estudio, tenés la opción de buscar residencia con amigos. No necesariamente tenés que vivir solo para emanciparte, puedes compartir con algún compañero de clases y así mermará los gastos de residencia.

Principalmente debés sentirte afortunado de ser estudiante, porque esta condición te permite tener descuentos en diversos lugares como en los sistemas de transporte, en los teatros, cines, muesos y centros de comida rápida.

Asimismo, podés aprovechar la compra de cupones con descuentos o préstamos personales a través de Internet para que tu paso por la universidad no se vuelva un desastre y no impacte tan duro en tu bolsillo. Entonces, podés convertirte en un “sabueso” de las oportunidades financieras que están a un click de tu vida y también de las ofertas en el off line, para hacer rendir tus ingresos.

3. Dejá atrás al estudiante mantenido

Ese es el tercer consejo de este top, pero es uno de los más significativos. No importa si tenés padres que aún aportan para tu educación, lo importante es obtener ingresos por tu propia cuenta a fin de tener cierta estabilidad económica durante la etapa universitaria.

Hay jóvenes que se esfuerzan intelectualmente y obtienen becas académicas con las que se pueden ayudar. No obstante, hay un gran número de chicos que estudian y trabajan.

No necesariamente tiene que ser un trabajo de tiempo completo, porque el objetivo principal de los estudiantes siempre deber ser culminar satisfactoriamente la universidad, pero existen labores que se pueden realizar a medio tiempo sin que interfieran con la educación formal.
Trabajar en bibliotecas, en restaurantes o tiendas, quizás sean buenas opciones para comenzar.

4. Evitá las compras compulsivas

Las compras compulsivas son un trastorno mental que padece el 6% de las mujeres y el 5.5% de los hombres en los Estados Unidos, según un estudio realizado en 2006 en la Universidad de Stanford en el American Journal of Psychiatry. Actualmente, los datos relacionados con los estudiantes no son precisos, sin embargo hay que evitar a toda costa este mal y si se sospecha de él, atacarlo de forma inmediata y médica.

Sobre todo si se vive como estudiante hay que recordar las prioridades económicas antes de malgastar el dinero en asuntos vánales, que sólo los convertirán en “acumuladores de objetos”, como explica la psicóloga April Lane Benson.

Por ello, hay que evaluar los lugares en donde se adquieran los productos, incluso, hasta comparar precios antes de comprar y, evidentemente, si eres o tenés rasgos de comprador compulsivo tal evaluación pudiese convertirse en un fracaso si no lo hacés de la manera correcta.

5. Ahorrá y divertite

No dejar a un lado las nuevas experiencias, los viajes o uno que otro gusto particular también nutre el proceso estudiantil, pero para eso es necesario ahorrar. Se quiera o no, el ahorro es indispensable para cumplir objetivos que te hagan sentir realizada o realizado.

En ese sentido, los jóvenes pueden establecer metas de ahorro que cumplan a corto o mediano plazo. Además, existen instituciones financieras en donde pueden depositar sus recursos económicos, pero antes de ello es imperioso conocer qué bancos tienen mayor tasa de interés y así aprovechar al máximo su cuenta de ahorros.

También están las opciones crediticias. ¡No se asusten! Si bien es cierto, los créditos están asociados a deudas, no es menos cierto que estos préstamos obligan a los clientes a economizar para mantenerse solventes con las empresas que ofrecen estos servicios.

Los estudiantes millenials, que consideran el mundo online una piedra angular en su proceso de aprendizaje, cuentan con los préstamos Vivus. Vos podés optar por el tuyo libre de comisiones e interés ingresando a Vivus.com.ar

Consulta cómo conseguir un préstamo en Vivus.

20/07/2017