Economía en pareja

No hay una receta universal para manejar los gastos en pareja, ya que no hay una fórmula universal de parejas. Siempre vamos a encontrar que uno gana más que el otro, o uno gasta más que el otro.

Hay aquellas personas que son muy buenas a la hora de ahorrar dinero y hay otras que son desastrosas y no puede ahorrar un centavo. Hay parejas que salen cada día, que cenan afuera o van al cine todas las semanas, hay otras que prefieren la tranquilidad del hogar y pasan más tiempo en casa, hay aquellas que buscan planes originales para hacer en pareja en donde puedan disfrutar la ciudad sin tener que gastar mucha plata.

Es por esto que es muy difícil encontrar una fórmula única para gestionar la economía en pareja. Sin embargo, lo que sí es posible es detectar aquellas cosas que estamos haciendo mal, es decir, ¿cómo podemos mejorar nuestra economía en pareja cambiando algunos malos hábitos? ¿Cómo se puede ahorrar dinero sin cambiar por completo nuestro estilo de vida?

Te contamos cuáles son los errores más frecuentes que tienen las parejas a la hora de gestionar su economía y te invitamos a que evalúes cómo gestionas tu propia economía, si encontrás similitudes quizás sea hora de cambiar algunos de los hábitos que no están dando resultado.

Consejos para administrar la economía para dos

  • Cuentas claras

Hay dos grandes tipos de organización económica en pareja: la que suman los ingresos en una misma cuenta y asocian todos sus gastos, y las que tienen cuentas separadas y comparten el 50% de los gastos que se hacen juntos.

Este segundo grupo se caracteriza por decidir que uno asuma los gastos comunes y el otro le paga la mitad mes a mes.

Otras parejas deciden repartir las facturas equitativamente. Los problemas empiezan cuando las tensiones aparecen debido a que una de las partes no funciona del todo según lo planeado, con esto nos referimos, por ejemplo, a que el que está encargado de hacer los pagos siente que tiene mucha presión en sus hombros, o que el otro tarda más de lo acordado en pagar su parte de los gastos. Esto hace que se genere un desequilibrio y que la persona que está encargada de pagar los gastos se sienta con demasiada responsabilidad.

La manera de mejorar esto puede ser hacer un reparto equitativo de las facturas haciendo un desglose exhaustivo hasta detectar todos los gastos recurrentes de cada mes. Una vez que se tenga un detalle de los gastos se podrá hacer una división justa. Para hacer esto es importante no usar como referencia solo un mes, ya que de mes a mes puede haber variaciones en los gastos.

Una buena estrategia para los que tienen que pagarle el 50% de los gastos a la otra persona es unificar todos los pagos en un solo ingreso el primer día del mes y pensar en esto como si fuera el pago del alquiler. Es decir, no se debe pensar en gastos sueltos, sino que se tiene un monto justo y se paga cada mes como un adicional al alquiler. Esto va a hacer que este gasto de vea de manera fija y le va a ahorrar mucha preocupación a tu pareja.

Tener cuentas separadas y compartir una cuenta en común para gastos compartidos es una buena estrategia para ayudar en la distribución del dinero y tener las cuentas claras.

Es muy importante que se tenga en cuenta el ingreso de cada uno. Es decir, en caso de que los ingresos sean muy diferentes, es recomendable que definan el porcentaje de suelo que se va a aportar a la cuenta común. Este puede ser un tema que traiga muchos roces y es fundamental ser claros y honestos a la hora de hablar sobre esto para poder ser realmente gustos y evitar complicaciones.

  • Mantener un fondo de emergencias

Lamentablemente hay muchas cosas que pueden hacer que nuestra economía personal se vea afectada. Imprevistos económicos que pueden desequilibrar todo nuestro presupuesto mensual.

Por lo general, las parejas se olvidan de tener en cuenta estos imprevistos económicos en su gestión financiera y esto puede generar fuertes dolores de cabeza a la hora de afrontar gastos inesperados. Hay una realidad, al ser dos personas los imprevistos económicos se duplican. Por ejemplo, una enfermedad, el despido de tu pareja, un arreglo de auto, todos estos factores pueden destrozar en un instante tu economía personal.

El objetivo de este artículo es entender cómo hacer para que la economía no afecte la pareja, y lamentablemente algo tan contundente como un despido puede generar daños irreparables en la dinámica de pareja.

¡No desesperes! Hay formas de prevenir este desajuste, por ejemplo, con un fondo de emergencia que los proteja de gastos imprevistos. Hay muchas formas de generar un fondo de emergencia, hay alternativas tan fáciles como gestionarlo ustedes mismos simplemente separando una parte del sueldo a una segunda cuenta común que sería destinada solamente a emergencias.

  • Prioridades contrarias a la hora de gastar dinero

Este es uno de los problemas más comunes entre parejas y suele ser el causante de muchas discusiones. Hay algunas personas que se caracterizan por ser más derrochadoras que otras, por el lado opuesto están aquellas que son un poco más tacañas con la plata. Cuando estas diferencias son muy pronunciadas se pueden presentar problemas graves a la hora de convivir en pareja.

Una de las mejores formas de solucionar esta disparidad en la forma de gastar es poner objetivos muy claros en cuanto al ahorro en común. Por ejemplo, ¿tienen pensado hacer un viaje, comprar un auto, tener familia? Estos objetivos son muy claros y pueden servir para definir hacia dónde se destina el dinero. Haciendo esto no sólo van a aclarar las metas en conjunto sino que también va a motivarlos como pareja.

Por último, te recomendamos que no tengas miedo a charlar sobre estos temas con tu pareja. No lo vamos a negar, son temas incómodos que pueden generar roces, pero es totalmente necesario que estos temas se charlen para evitar problemas. Teniendo una economía clara y ordenada tu relación en pareja puede crecer positivamente y sin preocupaciones.

24/03/2019