Prestamistas de dinero particulares y familia

Prestamistas de dinero particulares: 4 razones por las que no hay que mezclar la familia con el dinero

Cuando empezamos la búsqueda de un prestamista particular casi siempre los familiares son la primera opción, sin embargo, esta opción no siempre suele ser la mejor. Más porque hay un viejo refrán que dice “el dinero y la familia no deben mezclarse”.

Aunque parece un lugar común, aquellos que estuvieron en esa situación, saben que la frase es realmente cierta. Quienes buscan personas particulares que presten dinero, suelen meterse en transacciones comerciales con un miembro de la familia y aprenden una valiosa lección en el proceso.

Por eso, insistimos: no mezcles negocios con familia, por más que te parezca que esta vez será diferente, que confiás en tu tío, primo o hermana, porque lo mejor es mantener esa confianza, créenos: el préstamo de dinero es un tema que no debes manejar con la familia.

En este artículo veremos 4 razones contundentes por las cuales no hay que mezclar familia y dinero.

1- El ingrediente invisible

Antes de empezar, hay que aclarar que esto no se trata de la personalidad de tus familiares ni la tuya. No tiene nada que ver que tu tío sea amable o no. Si buscás dinero particular, generalmente entrás en un préstamo con alguien de tu familia y lo más probable es que termines golpeándote la cabeza contra la pared tratando de descifrar por qué esa persona que tanto conocés y apreciás se vuelve, de repente, alguien desconocido con el que no podés entenderte.

Ese cambio de personalidad, que en realidad no es tal, es lo que llamamos “ingrediente invisible”.

Sin darte cuenta, vas a empezar a cuestionar las decisiones que la otra parte está haciendo, así como también su nivel de compromiso y participación en tu situación económica. Pero lo cierto es que, si el dinero se entromete, la opinión y percepción de cada uno no reflejan necesariamente la realidad de la situación.

2- Expectativas

Cuando nos metemos en una transacción comercial con un miembro de la familia, las expectativas y la tensión pueden volverse rápidamente inmanejables. Esa tensión se da porque una parte siente que el otro debe hacer más. El motivo es sencillo de entender: en una familia uno siempre espera que el otro haga más, que le brinde favores y resoluciones por el sólo hecho de ser familia.

3- El famoso “descuento familiar”

Si un familiar realiza un servicio para otro, le hará el famoso “descuento familiar”. A todos nos pasó. “¿Cuánto te puedo cobrar?” o “por ser vos te cobro menos”, son frases que escuchamos a menudo. Y la verdad, es una idea desastrosa.

¿Por qué? Principalmente porque se le paga al proveedor del servicio mucho menos, y esto ya genera una situación tensa. De allí a los problemas familiares hay un pequeño salto. Pongamos un ejemplo: llega tu primo, te arregla el calefón, te hace un descuento familiar, y a los dos días el calefón se rompe de nuevo. ¿Podés reclamarle realmente? o ¿esto generaría encontronazos?

Este ejemplo también puede aplicarse a los préstamos. Cuando ponemos en juego relaciones familiares por temas de dinero, estamos a un milímetro de distancia de tener problemas. Siempre recordá esto.

4- El préstamo que nunca termina

Si le pedimos dinero a un familiar, en general nos relajamos. “Bueno, se lo pago cuando sea, total es mi tío”, etc. Todos pensamientos que nos llevarán a peleas. Porque, hay que decirlo, el familiar que te prestó el dinero también tiene derecho a que se lo devuelvas. Pero es probable que no te diga nada porque no quiere empezar a discutir, lo cual en un punto va a explotar.

Dilatar el plazo de devolución del crédito es un grave problema que enseguida crea tensión entre la familia. Y es obvio que no habrá fecha de devolución, porque estas cosas se hacen de palabra.

Como verás, el dinero y la familia son dos polos opuestos que no pueden ni deben atraerse. Quizás tu excusa sea que los créditos bancarios son realmente difíciles de conseguir. Y tenés razón: ir a un banco a pedir plata a veces puede ser lo peor de lo peor. Pero ya no es necesario sufrir: hoy en día, con los préstamos online ni siquiera tenés que salir de tu casa para conseguir plata, y lo mejor es que los requisitos son mínimos.

Sólo tenés que llenar un formulario con tus datos, ser mayor de 18 años, tener residencia en Argentina, y… ¿algo más? Nada más. Vivus Argentina tiene los préstamos más rápidos del mercado, los más accesibles y seguros. Dejá a tu familia para vivir momentos lindos, y a Vivus para que te preste el dinero que necesitás.

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24/05/2017