Préstamos con tarjeta de crédito

Las tarjetas de crédito son el mecanismo financiero que más utilizamos en Argentina para tomar créditos. La Central de Deudores del Sistema Financiero informa que el 30% del pasivo personal en Argentina es el producto de las operaciones realizadas con tarjetas.

Es muy común que en Argentina muchos de los ciudadanos que usan las tarjetas de crédito como principal método de pago no puedan pagar el total de la cuota mensual. Muchas veces esto ocurre por una mala planificación en la economía doméstica.

La economía doméstica tiene que ser controlada con mucha rigurosidad, un imprevisto puede desacomodar todo nuestro presupuesto, sobre todo si tenemos familias grandes con varios chicos, ya que los gastos se pueden multiplicar por dos, por tres o por más. Para prevenir esto, te recomendamos que trabajes mes a mes en armar un presupuesto familiar. Las familias también pueden y deben hacer presupuestos familiares para controlar la economía y asegurarles un desarrollo positivo.

Usar un préstamos con tarjeta de crédito o sacar un préstamo rápido:

Los imprevistos nos generan gastos que no teníamos en cuenta. Si llegaste a este caso, existen diferentes alternativas que podés tomar, puede ser que te estés preguntando si conviene usar la tarjeta de crédito o sacar un préstamo rápido.

Tanto las tarjetas de crédito como los préstamos rápidos suelen usarse para saldar un gasto que no se puede concretar de manera inmediata. Las tarjetas de crédito sirven para concretar las compras de productos en el día a día, mientras que los préstamos se usan para saldar gastos imprevistos. Por supuesto, hay varios tipos de préstamos, hay diferencias entre préstamos a corto plazo y préstamos con tarjetas, es importante informarse y corroborar cuál es la mejor opción para nuestro caso.

Diferentes alternativas para enfrentar pagos de deudas:

Llegado el caso de estar en una situación económica de emergencia, existen varias alternativas para encontrar la mejor salida al problema:

  • La primera sería hacer el pago mínimo de la tarjeta de crédito hasta el momento en que nos sea posible abonar totalmente la deuda.
  • La segunda posibilidad consiste en pedir un préstamo personal para abonar el saldo total de la tarjeta de una sola vez con el dinero que obtengamos.

Pedir un préstamo a la tarjeta a la cual se le debe dinero, ¿si o no?

No hay respuesta correcta e incorrecta a esta pregunta, va a depender mucho de cada caso. En muchas ocasiones la misma institución a la cual se le debe dinero, tiene la opción de otorgar préstamos personales a sus clientes. Estos préstamos pueden ser solicitados por cada cliente con el objetivo de abonar el monto adeudado. El beneficio es que se puede obtener un crédito con intereses más bajos y un plazo más amplio para la cancelación.

Hay que tener en cuenta que la entidad a la que se le debe el dinero, va a estar interesada en encontrar una solución que sirva a las dos partes. Por este motivo, va a intentar hacer las cosas fáciles para el cliente para que podamos acceder al préstamo solicitado.

Te recomendamos que consultes con tu tarjeta en particular ya que no todas las compañías tienen esta opción habilitada. Por lo general, las tarjetas que están respaldadas por bancos con presencia local ofrecen esta posibilidad. Por ejemplo, las tarjetas Visa y Master de ICBC, American Express de Santander Rio, Tarjeta Naranja, entre otras tarjetas de crédito.

Es importante que aclaremos que las características de los préstamos van a ser personales y dependen de la oferta que la institución realice para cada caso en particular.

Préstamos personales para saldar la deuda con la tarjeta de crédito

Muchas personas preguntan si conviene pedir un préstamo personal para saldar la deuda con la tarjeta de crédito, esto, nuevamente, depende mucho de cada situación particular.

La opción de solicitar un préstamo personal para cancelar lo que se debe es una de las más utilizadas. Haciendo esto, se va a estar cancelando la deuda en un único pago reemplazando la deuda por una más económica.

Existe la posibilidad de acceder a préstamos a tasas menores y con plazos más extensos, esto nos ayuda a minimizar el porcentaje del presupuesto familiar mensual que va a destinarse al pago de la nueva deuda en comparación con la deuda inicial que se tenía con la tarjeta.

Queremos destacar que a pesar de que el mercado ha experimentado un aumento en los porcentajes que se aplican a los costos de financiación para la mayor parte de las herramientas disponibles, estos costos van a ser considerablemente menores para los préstamos solicitados por personas que para las tarjetas de crédito, esto quiere decir que en definitiva, va a convenir sacar un préstamo personal y no optar por el abono mínimo en la tarjeta.

Conclusión

Es muy importante aclarar que todas las alternativas disponibles van a estar sujetas a aprobación crediticia de cada banco en particular. Por esto te recomendamos nuevamente que consultes con cada entidad acerca de tu situación particular para saber si sos o no apto para solicitar y recibir préstamo, y si lo sos, en qué condiciones.

Hemos llegado a la conclusión de que en la mayoría de los casos conviene más sacar un préstamo personal en vez de pagar el mínimo de la tarjeta de crédito. Esto se debe en gran medida a los altos intereses moratorios que cobran las tarjetas. Debido a esto, el costo financiero suele ser tan elevado que puede hacer que demoremos años en cancelar la deuda.

Por último, lo que te sugerimos es que si decidís acceder a un préstamo, te tomes el tiempo y trabajo de leer muy detenidamente las condiciones del mismo para asegurarte de que este método no termine siendo más costoso que la segunda opción de abonar el mínimo establecido por la tarjeta.

21/04/2019