Prohibirán los sorbetes plásticos en la ciudad

Con el objetivo de reducir el nivel de contaminación en la ciudad de Buenos Aires, se ha decidido lanzar una medida que dicta que quedará prohibido el uso de sorbetes de plástico en la ciudad. Esta medida está enfocada a trabajar sobre el medio ambiente y reducir la contaminación.

Esta medida se aplica a locales gastronómicos, hoteles, boliches, bares y quioscos. La manera en que funciona es muy simple, solamente se van a dar sorbetes, o mejor conocido como pajitas, a aquellos clientes que lo soliciten. Más adelante, quedarán completamente prohibidos.

¿Escuchaste hablar alguna vez de los llamados plásticos de un solo uso?

Bueno, este es el caso de uno de ellos. Los plásticos de un solo uso son aquellos que son descartados pocos segundos o minutos después de su utilización. Las clásicas pajitas se tiran a la basura minutos después de que las usamos.

Si no son recicladas correctamente, estas pajitas pueden demorar entre 150 y 400 años en descomponerse. Aunque no lo creas, estas pajitas pueden representar dos toneladas de desperdicio mensualmente.

“No, gracias, no hace falta”

La idea del Gobierno es extender la actitud de “No, gracias, no hace falta” que se ve reflejada en muchos consumidores conscientes de las consecuencias de contaminación que traen estos productos. Hay mucha gente dando esta respuesta cada vez que un quiosquero le ofrece una pajita de plástico con su lata de gaseosa o botella de agua. La realidad es que, ¡no hacen falta!. Y sus consecuencias en el medio ambiente son desastrosas.

Esta medida es una resolución del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño. Con ella se establece que no se pueden ofrecer o colocar pajitas plásticas, o plásticos de un solo uso, sin que el cliente lo solicite.

Esta medida no solo alcanza al quiosco de la esquina, o la estación de servicio, sino que la medida llega a alcanzar a hoteles de 4 y 5 estrellas. Todos lo comercios donde se ofrece este producto se van a tener que adaptar a esta medida tarde o temprano.

Este cambio parece muy sencillo, pero va a costar un poco de tiempo hasta que la gente se adapte, para eso se necesita la ayuda de todos los comerciantes y consumidores.

En los últimos años, hemos visto muchos cambios de actitud en las personas. Estos cambios tienen que ver con el ahorro, pero no hablamos del ahorro solamente en términos de dinero, sino el ahorro de consumo, el ahorro de espacio, de servicios.

Se trata de una utilización más consciente y más responsable de los productos, del espacio público, entre otras cosas. Por ejemplo, esto lo vemos reflejado en las economías colaborativas, en donde podemos ver el uso de car sharing como una herramienta para disminuir potencialmente el número de autos que se usan a diario y la contaminación que generan.

Otra forma de reducir el consumo de servicios es la modalidad de coworking. Este sistema está muy establecido en países como Estados Unidos y Canadá, y en los últimos años llegó a Argentina probablemente para quedarse definitivamente. Se trata de un espacio compartido para trabajar, pero no es una oficina, ni un café, ni una biblioteca. Es un espacio destinado especialmente a freelancers, autónomos y startups que necesitan de un espacio físico para desarrollar su jornada de trabajo.

11/07/2019