¿Qué es una línea de crédito?: Características, ventajas y desventajas

Tanto las líneas de crédito como los préstamos son productos financieros que brindan la posibilidad de conseguir dinero por anticipado. Sin embargo, no es lo mismo una línea de crédito que un préstamo.

De modo que ambos instrumentos financieros tienen diferencias que deben ser tenidas en cuenta antes de optar por uno u otro.

En este artículo, te contamos qué es una línea de crédito, sus características, ventajas y desventajas, así como las diferencias que existen entre una línea de crédito y un préstamo regular.

Línea de crédito: Qué es y principales elementos

Antes de definir qué es una línea de crédito deberíamos repasar la definición de crédito.

En palabras sencillas, “un crédito es cuando se obtienen recursos en el momento presente sin que se haya efectuado aún un pago por los mismos, con la promesa de que se devolverán en un plazo estipulado previamente, comúnmente con el pago de ciertos intereses” que serán la ganancia del acreedor por haber prestado el dinero.

Entonces ahora podemos decir que “una línea de crédito es un contrato en el que una entidad financiera (acreedor) pone a disposición de un deudor (quien pide la línea de crédito) una determinada cantidad de dinero por un periodo de tiempo definido”.

Durante ese lapso de tiempo el deudor podrá usar toda o parte de la línea de crédito que el acreedor haya puesto a su disposición.

De este modo al finalizar el mes, el deudor tendrá un tiempo determinado para devolver aquello que haya utilizado de la línea de crédito más los intereses y otras comisiones pactadas con anterioridad. Aunque en este caso los intereses serán solo por el tiempo y el monto de dinero utilizados.

Este tipo de créditos no son acumulables, pero si se reponen de manera automática. Es decir que, si el cliente en el mes de enero solo gastó 10.000 pesos de su línea de crédito de 100.000 pesos, al comenzar febrero volverá a disponer de 100.000 pesos en su línea de crédito.

Principales elementos de una línea de crédito

Hay tres elementos básicos que intervienen en una línea de crédito que son:

  1. Vencimiento: es el plazo en el cual finaliza la línea de crédito. Este plazo es comúnmente de un año, pero en ocasiones se puede establecer en el contrato plazos mayores.
  2. Cantidad máxima de dinero disponible: es el monto máximo de dinero del que puede disponer el deudor.
  3. Tipos de intereses, gastos y comisiones: si bien el tipo de interés que deberá pagar el deudor es el gasto principal que se suele acordar, en el contrato pueden existir también otros gastos y comisiones. Todo esto debe quedar estipulado en el contrato.

Ventajas de una línea de crédito

Podemos mencionar a grandes rasgos dos ventajas principales de una línea de crédito, a saber:

  • Facilidad: de modo práctico una línea de crédito opera como una cuenta corriente. De manera que la entidad crediticia deposita el dinero en la cuenta de crédito del deudor permitiendo que éste lo administre y gestione. Esto es bueno porque favorece que el cliente puede obtener el dinero con rapidez e inmediatez.

  • Flexibilidad: mientras dure el contrato el cliente puede disponer del dinero en la cantidad que lo requiera en cualquier momento, siempre y cuando no supere el límite máximo establecido.

Desventajas de una línea de crédito

Así como las líneas de crédito ofrecen ventajas para el cliente también tienen algunas desventajas o inconvenientes que hay que tener en cuenta antes de solicitarla.

Las principales desventajas de una línea de crédito son:

  • Gastos de formalización del contrato de la línea de crédito: normalmente este contrato se formaliza ante un notario, por lo cual significa un gasto extra para el cliente.

  • Comisión de apertura: no siempre se aplica, pero en el caso de hacerlo, comúnmente es un porcentaje sobre el monto total de dinero disponible.

  • Intereses sobre lo dispuesto: es el motivo que tiene la entidad crediticia para concretar este tipo de contrato. Y como dijimos antes, el tipo de interés es solo sobre el monto de dinero utilizado por el cliente.

  • Intereses sobre lo no dispuesto: en algunas ocasiones se pueden establecer intereses sobre la cantidad de dinero que el cliente no haya utilizado con relación al monto total. En este caso el interés va a ser menor que el fijado para el monto de dinero dispuesto.

  • Intereses sobre lo excedido: este interés se cobra al cliente cuando se ha excedido del monto máximo dispuesto en el contrato. Suelen ser intereses más altos que los fijados para la cantidad dispuesta en el contrato.

Principales diferencias entre línea de crédito y préstamo regular

La diferencia principal entre una línea de crédito y un préstamo regular es que en el caso del préstamo se otorga una cantidad fija de dinero de la cual dispone el deudor desde el principio, y esta cantidad debe ser devuelta al acreedor en base al método de amortización utilizado y en cuotas iguales.

Mientras que en una línea de crédito el deudor podrá ir solicitando el dinero a medida que lo requiera, durante el plazo de tiempo estipulado en el contrato.

Otra diferencia es que los préstamos se extinguen una vez se ha terminado de reintegrar al acreedor todas las cuotas, mientras que, en el caso de las líneas de crédito, como dijimos antes, se renuevan de manera automática y pueden reponerse de forma indefinida si se ha acordado eso.

Además el tipo de interés suele ser siempre mayor en las líneas de crédito que en los préstamos.

¿Cuándo conviene usar la línea de crédito?

Comúnmente las líneas de crédito son utilizadas por empresas debido a que suponen una excelente fuente de financiación y permiten administrar la tesorería de una forma eficiente.

No obstante, solo deben ser usadas en casos extremos, cuando la empresa o la persona requiere liquidez con urgencia. Y se deben utilizar solo por periodos de tiempo breves por los altos costos asociados que conllevan.

Recomendaciones finales

Finalmente te recomendamos que solo uses líneas de crédito en casos de emergencia ya, que como te contamos antes, es uno de los instrumentos financieros más costosos con relación a los intereses y otros gastos asociados.

Por ello, si necesitás una financiación elevada pero no estás en condiciones de regresar el crédito en el corto plazo, te recomendamos que optés por recurrir a un préstamo regular en vez de a una línea de crédito.

Por otra parte, si solicitás una línea de crédito, evitá hacer un uso excesivo de la misma, utilizándola solo para emergencias y cosas urgentes.

En cualquiera de los dos casos, siempre tenés que analizar y calcular muy bien cuánto dinero necesitás y por qué lapso de tiempo lo necesitás, y actuar en consecuencia, valorando que existen diversos mecanismos de financiación hoy en día a los cuales podés recurrir. De modo que tenés que elegir de manera inteligente el que más te convenga.

Si lo que necesitás es un préstamo rápido y querés saber más al respecto, podés ver nuestro artículo sobre ventajas de un préstamo online.

26/05/2020